Tras la reciente sentencia dictada por la Sección 2ª de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo, en la que en un giro para algunos inaudito ( los bancos) y para otros esperado, deseado y razonable (los usuarios y consumidores) viene a imponer los gastos derivados del Impuesto de Transmisiones y Actos Jurídicos Documentados a los Bancos, se ha desatado la locura. Los bancos, no han parado de golpearse en el pecho, rasgarse las vestiduras y flagelarse en público, diciendo…